¡ AQUÍ SI HAY PLAYAS !

Inicio/Extremadura, Rincones, Viajes/¡ AQUÍ SI HAY PLAYAS !

¡ AQUÍ SI HAY PLAYAS !

                                                                     

 

                                                           “Vaya, vaya, aquí no hay playa…”, decía una famosa canción de la movida madrileña.

No sé si en Madrid hay playa. Lo que sé es que aquí, en la EXTREMADURA del falso tópico de secarral, sí que las hay. Y muy buenas.

           Ante el masificado turismo de sol y playa de la costa, los extremeños presumimos de playas de interior, tranquilas y en entornos naturales maravillosos. Y con espacio para poner la sombrilla y tender la toalla, y sin degradar por el cemento.

                                                                                      ¿ Que aquí no hay playas?. ¿ Que dónde nos podemos bañar en Extremadura?.

                                                                                     Veamos pues:                  

                    Sólo en la bellísima comarca de La Vera cacereña hay mas de 40; gracias al padre Gredos que, con las aguas bulliciosas y cristalinas que corren por su Gargantas, permiten el baño en espacios naturales muy bien conservados, y con un clima benigno. En la localidad de Gargüera, la garganta del Obispo, a mil metros de altitud; la garganta de la Desesperá, aún mas alta; casi igual que la garganta Redonda, en Pasarón de la Vera y, muchos metros mas arriba, la garganta Mayor en Garganta la Olla llamada, aguas mas abajo, de Pedro Chate, en Jaraiz de la Vera; la de Jaranda, en Jarandilla de la Vera, o las de San Gregorio, Cascarones…

              Siguiendo hacia el noroeste de la provincia cacereña, desde casi dos mil metros de altura, se deslizan las aguas de la garganta de Cuartos, y las de Río Moros o Matamoros, Gualtaminos; y nos podemos seguir refrescando en el Arroyo Zaragatas y Arroyo Hondo o de las Boguillas, en la de Minchones; o en la de Alardos, que recorre los términos de Madrigal y Villanueva de la Vera, unidas por un esbelto puente romano.

                    Cogemos coche, toalla, sombrilla  y bañador y nos desplazamos hacia la no menos bella comarca del Valle del Jerte. Los balcones naturales de este prodigioso y cerecero Valle permiten el asombro gozoso de espectaculares vistas. Desde sus altivas cumbres, la nieve acumulada va destilando sus límpidas aguas, permitiendo un especial  microclima, riqueza paisajística y económica, mas sus gargantas y playas naturales; encajonadas entre la fosa tectónica jerteña,  excavadas en la roca madre, a lo largo de cientos de años de lento transcurrir de las aguas del Gredos patriarcal, labrando profundos surcos en las faldas de sus sierras.

                       Gargantas como las de San Martín, Becedas, Papúos, Los Infiernos — con la maravilla de Los Pilones, asemejando ollas gigantes de agua cristalina –; o las de los Buitres, Honduras, Nogaledas, Puria, Bonal, La Serrá ( un valle glacial en lo mas alto de Tornavas).

                          ¿ Que aquí, en Extremadura,  no hay playas…?

                           Ya  hemos recorrido muchas, en entornos naturales maravillosos. Pero no hemos terminado; ni mucho menos.

                            Desde lo mas alto del Valle del Jerte, bajamos entre millones de cerezos, hacia otro valle no menos excepcional, el del Ambroz; hacia la bella capital de  estos territorios norteños extremeños: Plasencia ” hecha para agradar a Dios y a  los hombres”,  que aparece en su lema. Entre la exuberante vegetación, aparecen piscinas naturales que salpican los términos municipales de Abadía, Baños de Montemayor, Casas del Monte, Gargantilla, el Hervás judío, Segura de Toro…, donde bañarse es un auténtico placer.

                          Sí que hay playas, sí, en Extremadura. No quisiera cansarles con una extensa relación de las que aquí tenemos. Pero sería imperdonable que  no les comentara las que hay en Las Hurdes, entre las aguas de sus cinco ríos, entre la flora de tejos, acebos, madroños, cornicabras…, y donde habitan linces ibéricos, buitres y cigüeñas negras, cabras montesas o esquivos jabalíes, corzos y truchas. Aquí, en este paraíso hurdano, se llaman Pozas a  las playas naturales como la de Las Mestas, Sauceda, Pinofranqueado, Casar de Palomero, Riomalo de Abajo, Nuñomoral, Caminomisco, El Castillo, Ovejuela…. que, entre muchas mas, son ejemplos patentes de la riqueza de aguas aptas para el baño en Extremadura.

                         La localidad del mas bello y grande Puente Romano del mundo, Alcántara, también tiene una excelente playa fluvial bañada por el río Tajo, antes de introducirse en Portugal.

                         La maravillosa comarca de la Sierra de Gata, tiene catorce zonas de baño entre su esplendorosa naturaleza, que indico por orden alfabético: Acebo, Cilleros, Descargamaría, Gata, Hernán Pérez, Hoyos, Perales del Puerto, Pinofranqueado, Robledillo de Gata, San Martín de Trevejo, Santibáñez el Alto, San Martín de Trevejo, Valverde del Fresno y Villasbuenas de Gata.                                           ¿ Hay o no  hay playas en Extremadura?.

                         Con el raudo vuelo de una de nuestras grandes rapaces,  bajamos hasta la provincia de Badajoz, y llegamos hasta la comarca de La Serena, que acoge una de las mayores masas de agua españolas en los grandes pantanos y embalses de Orellana, Zújar y La Serena; con playas de arena y piscinas naturales como las del río Zújar, la de Orellana la Vieja — la única Bandera Azul de playa de interior en España –; las de Peñalsordo, en la cola del gran pantano de La Serena. Y, muy cerca de aquí, en la comarca de La Siberia extremeña, en los grandes pantanos de García de Sola/Puerto Peña, con numerosos y agradables  lugares de baño.

                        Siguiendo hacia el suroeste el curso del gran río Anas, el Guadiana, llegaremos al romano y conquistador Medellín, con una estupenda y amplia playa fluvial. Y,  muy cerca, en la capital de la Hispania Romana,  Emérita Augusta, la Mérida  Patrimonio de la Humanidad, la playa del embalse romano de Proserpina ayuda a relajarse en los veranos extremeños. En la cercana localidad de Alange, a la sombra de su castillo y en las cercanías de su Balneario, una estupenda playa de arena nos espera.

                  El padre Guadiana se desliza hacia el cercano Portugal donde se ha construído, hace muy pocos años, uno de los mayores embalses europeos: el de Alqueva, compartido entre las dos naciones, con playas fluviales en Olivenza, Cheles, Villanueva del Fresno…, con una zona de navegación de embarcaciones de mas de cien kilómetros y un gran equipamiento para deleitarnos con toda clase de deportes náuticos. Y en La Codosera, casi en la Raya portuguesa, su piscina refresca a los vecinos de las cercanías.

      Sé que me repito. Pero estos paisajes, estos pueblos, estas playas, estas aguas… le recuerdan a  éso que conocemos como Turismo de Sol y Playa?. Desde luego, cada uno puede escoger  libremente donde pasar sus vacaciones y, por lo tanto, ni un pero a su decisión.

                                                                                                                                  ¡¡ Aquí, en  Extremadurasí hay playas !!

2017-05-10T16:35:33+00:00 10-mayo-2017|Extremadura, Rincones, Viajes|

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Avada WordPress Theme